Confianza en las pruebas

CFD

IntroduceHago uso de este espacio que se nos brinda a través de Comunidad Familia de Dios, para dar testimonio del amor y la misericordia de Dios hacia a mí, hacia mi esposo y toda mi familia. Y para darle la Gloria a Dios por las batallas ganadas en su nombre. Todo comenzó hace años atrás, mi esposo padecía de epilepsia, es decir, convulsionaba de manera repentina y constantemente, situación que nos preocupaba y nos hizo buscar la ayuda de Dios. Mi esposo tenía 34 años convulsionando. ¡Bendita prueba que nos hizo ver nuestra pequeñez y reconocer que solos no podemos!

Fue entonces que, asistí a un kerigma, que fue el primer kerigma realizado en San Buenaventura por Comunidad Familia de Dios, ahí experimenté un encuentro personal cara a cara con Jesús. A partir de ese día mi esposo Héctor Rodríguez y yo decidimos formar parte de CFD.

Al paso del tiempo y para Gloria de Dios mi esposo dejó de sufrir epilepsia, pues sin darnos cuenta, mientras asistíamos a la oración, servíamos en diversas actividades y en la predicación, Dios había sanado a Héctor. De esto ya hace cuatro años, y sigue sin tomar medicamento. Dios sanó a mi esposo cuando él abrió su boca para clamar al Señor.

Años más tarde, iniciamos una nueva prueba, mi esposo fue intervenido quirúrgicamente por dificultades en su próstata, cirugía que se pospuso varias veces y fue entonces que Dios puso en mi corazón que tenía que ponerme de rodillas y orar ante Él.

A la siguiente cita que tuvimos con el médico, asistimos llenos de incertidumbre, por no saber si tal vez pospondrían la cirugía de nuevo. Pero nuestra confianza en Dios era más grande.

Gracias a Dios al llegar al hospital, ya no regresamos a casa, pues fue intervenido inmediatamente en ese momento.

Al finalizar la cirugía, el médico habla conmigo y me dice que la operación había sido un éxito, sin embargo, había algo que no le agradaba, entonces regresó a mí ese miedo que hace tiempo ya ocupaba mi corazón, pues existía la probabilidad de que mi esposo tuviera cáncer. Sin embargo, yo le digo al médico: "Yo confío en Dios, que todo va a estar bien porque él está conmigo" y el me contesta: "Así es".

Pareciera que Dios no quería que pasara por estos momentos yo sola, y fue entonces que llegó una de mis hijas, me abrazo de ella y le digo: "Hija a lo mejor tu papá tiene cáncer" y le explico la situación: Estamos en espera de los resultados del laboratorio.

Minutos después llega al hospital mi otra hija, Diana, quien tiempo atrás había padecido cáncer. Me abraza y me dice "Tranquila mamá todo va a estar bien"

Con este gesto, Dios me confirmaba que estaba conmigo a través de mi familia.

Durante varios días estuve a lado de mi esposo en el hospital, acompañándolo y asistiéndolo. Una mañana cuando iba a almorzar, al salir del hospital me encuentro con la imagen de la Santísima Virgen y algunas personas rezando el Santo Rosario. Me detengo un momento y me cuestiona una persona de los que estaban rezando, si tengo a alguien internado y respondo que sí y me piden el nombre de mi esposo para orar por Él.

En ese momento le digo a la Santísima Virgen: "Mamita María, no cabe duda de que nunca me dejas sola, siempre estás conmigo cuando más lo necesito" y llego con mi esposo un texto aquí...Pasa el tiempo y la Comunidad en la que servimos (CFD) nos invitan a Sacramento a hacer una Curva de Alabanza y asistimos. La persona que estaba a lado mío, durante la oración lloraba mucho y la abrazo y le digo: "Tenga confianza en el Señor Jesús, todos los que andamos en su camino es por algo, a mi me sanó a mi hija de cáncer, cómo no dar testimonio de lo que Él hace en mi vida".

Después de unos meses, llegan los resultados del laboratorio de Héctor y para Gloria de Dios todo salió favorable.

Luego les dimos la noticia a la familia de que todo había salido muy bien, fue entonces cuando mi hija Diana me dice: "Mamá yo andaba muy mal en esos días y cómo te lo iba a decir si tú estabas con lo de papá. Apenas me podía levantar para mandar a los niños al colegio y me volvía a acostar de lo mal que me sentía, porque quería regresar el cáncer". Y yo sin saber nada de esto, yo proclamaba lo que Dios estaba haciendo en mi familia y doy Gloria a Dios porque a pesar de las batallas salimos victoriosos, pues mi hija y mi esposo se encuentran bien de salud.

Culmino con la palabra de Dios que es mi fortaleza

Sir 2, 1-6 Si te has decidido a servir al Señor, prepárate para la prueba.

Conserva recto tu corazón y sé decidido, no te pongas nervioso cuando vengan las dificultades. Apégate al Señor, no te aparte de Él; si actúas así, arribarás a buen puerto al final de tus días. Acepta todo lo que te pase y sé paciente cuando te hayes votado en el suelo. Porque así como el oro se purifica en el fuego, así también los que agradan a Dios pasan por el crisol de la humillación. Confía en Él y te cuidará; sigue el camino recto y espera en Él.

SEÑOR JESUS RESCATA MI FAMILIA AMEN.

SEÑOR JESUS RESTAURA MI FAMILIA AMEN.

SEÑOR JESUS SALVA A MI FAMILIA AMEN.

Florinda Martínez Hernández

APOSTOLADO DEL PERIÓDICO CFD
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