APRENDER A CONFIAR EN DIOS Y ACEPTAR SU VOLUNTAD

CFD

Debemos dejar todas nuestras cosas al cuidado de Dios, abandonarnos en él y todo se resolverá.

Hermano(a) yo te invito a que no te desesperes por más grande que sea tu problema; pues Dios es más grande que tu problema.

No se inquieten por nada; antes bien, en toda ocasión presenten sus peticiones a Dios y junten la acción de gracias a la súplica. Y la paz de Dios, que es mayor de lo que se puede imaginar, les guardará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús. (Flp. 4, 5-7)

No le impongas a Dios tus ideas, déjalo actuar con libertad, abandónate confiadamente en Él. Deja en sus manos tu futuro, no quieras resolver tus problemas a tu manera, deja que el Señor te guíe por el camino correcto.

¡Hijos óiganme, les habla su padre! Sigan mis consejos y se salvarán. (Sir. 3,1)

No le dirijas al Señor una oración agitada como si quisieras exigirle el cumplimiento de tus deseos, recuerda que Dios tiene su tiempo.

Cuando le digas a Jesús en ti confío, no seas como el paciente que le dice al médico que lo cure, pero le sugiere el modo de hacerlo.

Déjate llevar en sus brazos, hazlo el centro de tu vida, de tu familia, de tu matrimonio, de tu hogar.

No tengas miedo, Él te ama.

Si crees que las cosas empeoran o se complican a pesar de tu oración, sigue confiando.

Él necesita las manos libres para poder obrar, no lo ates con tus preocupaciones inútiles.

Satanás quiere eso precisamente, agitarte, desesperarte o hacerte dudar que Dios está actuando; quitarte la paz y la confianza que el Señor te está dando.

Dios es bueno y fiel, confía en Él.

Así que no te preocupes mi hermano entrega a Dios todas tus cargas: enfermedades, vicios, adicciones, infidelidades, tristeza, soledad...todo lo que cargas y que no puedes solo.

Jesús se espera con los brazos abiertos para que acudas y confíes en Él y duermas tranquilamente, sabiendo que Dios te respalda.

Tu carga será más ligera porque ya no la cargaras solo, ya está Dios a tu lado dándote la fortaleza y esa paz que tanto necesitabas.

Confía en el Señor y aprenderás a aceptar su voluntad. La voluntad de Dios siempre será mejor que la nuestra porque sólo Él sabe lo que nos conviene y de acuerdo con ello, Él obra.

Sean cuales sean sus designios, recíbelos con obediencia y humildad.

SEÑOR JESUS RESCATA MI FAMILIA AMEN.

SEÑOR JESUS RESTAURA MI FAMILIA AMEN.

SEÑOR JESUS SALVA A MI FAMILIA AMEN.

Margarita González Quintero

APOSTOLADO DEL PERIÓDICO CFD
Creado con Webnode
¡Crea tu página web gratis! Esta página web fue creada con Webnode. Crea tu propia web gratis hoy mismo! Comenzar